Lo admito. Tengo una insana pasión para Radiohead.
Nació con Creep, y maduró através de los años, concierto tras concierto, disco tras disco, canción tras canción.
Hoy me acordé de cuando salió Kid A, y organizé una sesión nocturna de estudio del disco con Matteo. Uno de los pocos amigos que me han acompañado en esa larga parte de mi vida que fue la universidad.
El estaba sentado en un horrible sillón inflable de plastico verde, tono pistache. Yo sobre mi escritorio. Escuchamos todo el disco sin decir nada, sin mirarnos.
Y luego se desencadenó una discusión que fue una de las ultimas que disfruté en serio en mi vida. Hablabamos de las veces que nos habíamos despertado chupando un limón, o del dormir sin sueños. De cuando todo está en su lugar, pero no para ti.
En fin, quedamos atrapados en el disco.
Y poco, poquísimo tiempo después, Matteo decidió de desaparecer y nunca más ser encontrado.
Dejando uno de esos hoyos en mi vida que ni unos muy buenos discos pueden llenar.
14/02/07
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2 comentarios:
nombre!!! la cursileria en mi blog no tiene nada de raro.. jejejeje
Creo que alguna vez me paso eso, pero fue con uno de pearl jam.. ohhh Yield es la onda...
Skene: jo jo... ayy miss su blò anda bien cursi, pero psss le sento bien francia...
Saludos muchos!!
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